
Consiste en la colocación de una banda en la parte superior del estómago que lo divide en dos porciones. Al ser la sección superior mucho más pequeña que la inferior, disminuye la capacidad de ingesta en cada comida haciendo que el paciente se sienta satisfecho más rápidamente.
El paso del alimento del estómago superior al inferior se determina de acuerdo a las características del paciente. El ajuste se hace mediante un reservorio que se coloca debajo de la piel, a través del cual es posible llenar o quitar líquido a la banda, produciendo restricción o aumento en la velocidad del paso de los alimentos al reservorio inferior del estómago. Los primeros ajustes se realizan a las seis u ocho semanas después de la intervención.
Este es un procedimiento de muy bajo riesgo quirúrgico y se efectúa habitualmente por vía laparoscópica. Consigue una baja de peso lenta, perdiéndose un 50% del exceso de peso en los tres primeros años en un número importante de pacientes. No es una pérdida tan importante como en la derivación gástrica (bypass), pero perfectamente puede ser suficiente para muchos pacientes.




